Por Rita Marques, Nutricionista
Entrenar dos veces al día aumenta significativamente la demanda energética y la necesidad de recuperación. Mantener la misma alimentación que en un día normal de entrenamiento es uno de los errores más comunes.
La gestión nutricional en entrenamientos bi-diarios debe garantizar tres pilares: energía disponible, recuperación eficiente y hidratación adecuada.
Antes de cada sesión
Antes de cada entrenamiento, es fundamental asegurar:
✔️ hidratos de carbono de fácil digestión
✔️ algo de proteína
Los hidratos aumentan la disponibilidad energética y protegen el músculo de ser utilizado como fuente de energía. La proteína ayuda a preservar la masa muscular e iniciar el proceso de reparación.
Entre entrenamientos: la fase más crítica
El intervalo entre sesiones es determinante.
Entre entrenamientos, el objetivo es:
✔️ reponer glucógeno
✔️ apoyar la reparación muscular
✔️ mantener una hidratación adecuada
La estrategia debe ser práctica y fácil de digerir. Ejemplos:
✔️ yogur con fruta y avena
✔️ pan con huevos
✔️ arroz con proteína ligera
✔️ batido alimenticio completo
La prioridad es la combinación de hidratos + proteínas + líquidos.
Tras el segundo entrenamiento
En las 1–2 horas siguientes al entrenamiento, es importante volver a proporcionar:
✔️ hidratos de carbono
✔️ proteína de calidad
Esto acelera la recuperación, reduce la fatiga acumulada y prepara el cuerpo para el día siguiente.
La hidratación no es opcional
En sesiones largas o con sudoración elevada, puede ser conveniente usar bebidas con electrolitos o isotónicas.
El sodio ayuda en la retención de líquidos y mejora la absorción de agua e hidratos, especialmente cuando hay dos estímulos en el mismo día.
El punto más olvidado: el sueño
Sin sueño suficiente, ninguna estrategia nutricional funciona eficazmente.
La recuperación hormonal, la síntesis proteica y la reposición de energía dependen directamente de la calidad del sueño. Nutrición y descanso no funcionan de forma aislada.
Conclusión
Entrenar dos veces al día no exige solo más esfuerzo físico. Requiere una planificación nutricional estratégica.
Más que aumentar las calorías de forma aleatoria, el enfoque debe estar en la distribución inteligente de hidratos, proteína, líquidos y recuperación.
📌 Sobre la autora
Rita Marques es nutricionista y apasionada por ayudar a las personas a encontrar el equilibrio entre cuerpo, mente y alimentación. Con experiencia práctica en el mundo del deporte y un enfoque centrado en la individualidad, escribe para BOOMFIT sobre temas de nutrición funcional, rendimiento y bienestar.


