Si en adultos se recomienda la práctica regular de ejercicio físico, en niños o adolescentes esta práctica es realmente esencial. A lo largo del crecimiento de los jóvenes, la actividad física fortalece ese desarrollo, contribuyendo también al bienestar mental y emocional.
Además, es mucho más fácil comenzar a implementar rutinas en los más pequeños, existiendo una mayor predisposición para formar hábitos saludables que pueden perdurar en la vida adulta.
La Entrenadora Personal Isabel Lopes conversó con BOOMFIT y nos habló de la importancia del entrenamiento físico adecuado para este rango de edad, ofreciendo insights valiosos sobre cómo asegurar que los jóvenes aprovechen al máximo sus rutinas de ejercicio.
Los Beneficios del Ejercicio Físico para Niños y Adolescentes
Para Isabel, el ejercicio físico aporta beneficios muy amplios para niños y adolescentes: “La práctica regular fortalece músculos y huesos, mejora la coordinación y el equilibrio, y ayuda en el control del peso, previniendo la obesidad infantil”. En términos de salud cardiovascular, el ejercicio contribuye a una “mejora” de la “función del corazón y de los pulmones”, además de “regular la presión arterial y los niveles de colesterol”, reduciendo el riesgo de enfermedades cardíacas futuras.
En el ámbito cognitivo, el ejercicio físico tiene un impacto positivo en la “concentración, memoria y habilidades para resolver problemas”, lo que puede reflejarse directamente en el rendimiento escolar.
Desde el punto de vista social, las actividades en grupo fomentan el trabajo en equipo, la empatía y la comunicación, además de facilitar la creación de nuevas amistades: “La participación temprana en actividades físicas establece hábitos de vida saludables, previniendo enfermedades crónicas y aumentando las posibilidades de que esos hábitos se mantengan en la vida adulta”.
Cuando se le preguntó sobre el entrenamiento de fuerza, la profesional aclaró que el entrenamiento de fuerza puede ser seguro para niños a partir de los 7 u 8 años, siempre que este sea supervisado por un profesional cualificado y adaptado al nivel de desarrollo del niño: “Las prioridades deben ser la técnica correcta y la coordinación motora, y no el levantamiento de cargas pesadas, usando ejercicios con el peso corporal y pesos ligeros”. Este tipo de entrenamiento, según la Entrenadora Personal, puede ofrecer beneficios significativos, como el “fortalecimiento muscular, aumento de la densidad ósea, mejora de las habilidades motoras y aumento de la autoestima, además de reducir el riesgo de lesiones”.
Así, según Isabel, lo más recomendable para niños entre 7 y 12 años es que el enfoque esté en la “coordinación, técnica y habilidades motoras básicas”, utilizando “ejercicios lúdicos y cargas ligeras”. En adolescentes entre 13 y 18 años, el entrenamiento puede ser más intenso, con una “progresión gradual de las cargas y enfoque en el rendimiento deportivo y aumento de la masa muscular”.
Ejercicio físico variado y divertido
Para Isabel Lopes, mantener la motivación de niños y adolescentes para practicar ejercicio físico implica hacer la actividad divertida y variada: “Incorporar juegos, desafíos y cambiar los tipos de ejercicios regularmente puede evitar la monotonía”. También es importante “establecer metas pequeñas y realistas y celebrar cada logro”, ejemplifica, añadiendo que “crear un ambiente social positivo, involucrando amigos y familiares, y usar tecnologías como apps y dispositivos de fitness” puede ser una gran ayuda.
Junto con la práctica regular de ejercicio físico, está la alimentación. Una dieta equilibrada, “que incluya carbohidratos, proteínas, grasas saludables, vitaminas y minerales es esencial para apoyar el crecimiento y la recuperación de los jóvenes, además de una hidratación adecuada, que es crucial para el rendimiento y recuperación".
Consideraciones Finales
No hay duda de que la práctica regular de ejercicio, cuando se combina con una alimentación equilibrada, es esencial para el desarrollo integral de niños y jóvenes.
Pero la supervisión de un profesional es algo necesario y vital para garantizar la seguridad y eficacia del entrenamiento en niños y jóvenes: además de corregir las técnicas, el profesional asegurará una rutina de entrenamientos equilibrada y personalizada para cada niño o adolescente.
Incorporar el ejercicio físico en la vida de los jóvenes es preparar este rango de edad para una vida activa y saludable.
¡Buenos entrenamientos!


