Integrar un estilo de vida más saludable y la práctica regular de ejercicio físico es una prioridad para muchas personas.
Pero, cuando no se tiene suficiente conocimiento sobre el ejercicio físico, es muy importante un seguimiento más personalizado, para garantizar que los ejercicios se realicen de forma segura y eficaz. Además, también es importante una evaluación física inicial: de hecho, este es un paso fundamental.
Quien lo dice es el Personal Trainer Bruno Vasconcelos. BOOMFIT ha conversado con él y hemos abordado la importancia de estos procesos y cómo pueden influir directamente en el éxito y la motivación de los practicantes de ejercicio físico.
“Es una especie de entrevista”
La evaluación física inicial es esencial para cualquier persona que busque un entrenamiento personalizado, ya que asegura la seguridad y eficacia en el programa de ejercicios. Bruno Vasconcelos llegó a describir este proceso como una "especie de entrevista", que permite al Personal Trainer conocer los hábitos del nuevo atleta, comprender sus objetivos y establecer metas realistas y alcanzables: "La evaluación inicial ayuda a construir una relación de confianza y compromiso entre el entrenador y el alumno". Esta relación es fundamental para garantizar que ambos estén “alineados y comprometidos” con el progreso.
Al preguntarle sobre la importancia de los datos que se recopilan en este primer contacto, Bruno los considera cruciales para la construcción de un plan de entrenamiento eficiente e individualizado: "Existen muchos datos que podemos recoger, pero, normalmente, debido al tiempo limitado y a nuestra propia carga de trabajo, nos enfocamos en los datos esenciales". Entre los principales datos recogidos están la “composición corporal, que incluye peso, altura, masa grasa, masa muscular, agua corporal, grasa visceral y masa ósea”, aunque cuando el tiempo y la necesidad lo permiten, también puede realizarse una “evaluación postural y cardiorrespiratoria”.
Sobre el impacto que esta evaluación física inicial tiene en el desarrollo del programa de entrenamiento, Bruno comenta que "cada persona posee necesidades diferentes y la evaluación permite que el entrenamiento se ajuste individualmente, garantizando que la evolución sea gradual y segura". Esta personalización es esencial para prevenir lesiones y ajustar el entrenamiento conforme a las limitaciones y objetivos de cada alumno. A partir de la evaluación, el Personal Trainer puede “periodizar el entrenamiento y hacer los ajustes necesarios a lo largo del tiempo”, permitiendo una evolución constante y alineada con los objetivos planteados.
La evaluación física no es, sin embargo, un proceso estático: se recomienda una nueva evaluación cada dos o tres meses, hasta "para comparar el desempeño y desarrollo del alumno y evaluar los resultados obtenidos durante ese periodo". Este seguimiento regular sirve no solo para “medir los resultados”, sino también como una forma de “motivar al alumno” a continuar con su práctica regular de ejercicios.
Además de las evaluaciones periódicas, la monitorización del progreso se realiza diariamente y semanalmente. El Personal Trainer mantiene un diálogo constante con el alumno para asegurar que se siente cómodo con el programa: "Se hacen algunas correcciones posturales durante el entrenamiento y, si hay algún dolor o molestia, ajustamos los ejercicios, las cargas y la intensidad", afirma Bruno, destacando la importancia de una supervisión constante.
El hecho de que la evaluación física inicial sea un “gran impulsor de motivación” para los alumnos, Bruno enfatiza la importancia de definir metas tangibles para que el proceso no se vuelva frustrante. "Es fundamental dividir grandes objetivos en pequeños, para que el alumno sienta pequeñas victorias". Al lograr estas metas menores, el alumno comienza a ver el entrenamiento como un estilo de vida saludable y no solo un “hobby temporal” añade.
“Comenzar con metas más accesibles”
Para otros profesionales del área, Bruno comparte algunos consejos importantes sobre el proceso de evaluación física. "En primer lugar, usar un lenguaje que sea fácil de entender para el alumno", sugiere. Además, refuerza la importancia de “prescribir planes de entrenamiento adecuados a las posibilidades y necesidades del alumno”, así como “mantener una supervisión periódica para asegurar la motivación y el progreso continuo”.
Para quienes están comenzando un plan de entrenamiento, el Personal Trainer aconseja definir pequeños objetivos justo después de la evaluación inicial. "Comenzar con metas más accesibles permite que el alumno disfrute del progreso y alcance sus objetivos gradualmente", destaca. Otra recomendación es la combinación del seguimiento nutricional con el entrenamiento. "Nutricionistas y Personal Trainers trabajando juntos pueden ayudar a obtener mejores resultados y, consecuentemente, aumentar la retención en la práctica de ejercicio físico".
Consideraciones finales
La evaluación física inicial es una etapa indispensable para cualquier programa de entrenamiento personalizado. Además de permitir conocer las condiciones físicas del alumno, también posibilita crear una relación de confianza y compromiso, facilitando el logro de objetivos de forma segura y eficaz.
Con el seguimiento adecuado y evaluaciones periódicas, el progreso se monitorea y, por consiguiente, la motivación del alumno se mantiene.
Para los Personal Trainers que están empezando, el mensaje que Bruno deja es claro: “definir metas realistas y accesibles y mantener el seguimiento constante son los pilares para el éxito en la práctica de ejercicio físico”.
¡Buenos entrenamientos!


