En el Día Mundial de la Alimentación, celebrado este miércoles 16 de octubre, recordamos que un Plan de Entrenamiento eficaz no se limita solo al ejercicio. La alimentación desempeña un papel crucial en el rendimiento y la recuperación de los atletas.
De hecho, estudios muestran que una nutrición adecuada puede mejorar el rendimiento físico hasta en un 20% y acelerar la recuperación muscular en un 48%. En Portugal, con cerca del 62% de la población adulta con sobrepeso, la combinación de ejercicio y una alimentación equilibrada es más relevante que nunca.
El papel del Personal Trainer debe considerarse de forma holística, integrando el entrenamiento físico con una alianza nutricional para optimizar resultados.
Alimentación equilibrada
En este blog, el tema de la alimentación es muy común: ya hemos hablado sobre cómo leer las etiquetas de los alimentos, hemos dado consejos para perder grasa localizada e incluso sobre los beneficios de la dieta del huevo.
Sin embargo, independientemente de los consejos que damos, ya hemos mencionado la necesidad de que el Personal Trainer tenga algún tipo de formación en nutrición o, si no es posible, fomente una colaboración con un nutricionista o profesional de salud cualificado.
Es que la alimentación juega un papel fundamental en la salud y en cómo el atleta afrontará el plan y se comprometerá con él. Además, cocinar puede ocupar mucho tiempo y, para quienes tienen una vida ajetreada, puede ser un factor desalentador.
Por ello, el mejor consejo es sentir las necesidades (o, mejor, comprender “las dificultades”) del atleta, conciliar una alimentación verdaderamente equilibrada con su estilo de vida. Esta conciliación debe realizarse entre el Personal Trainer, el atleta y el nutricionista: juntos definirán los objetivos, metas y la mejor forma de alcanzarlos.
Qué, cuándo y cómo comer
Un Plan Alimenticio equilibrado no trata tanto de cómo cocinar los alimentos, sino más bien de definir estrategias sobre cuáles son los mejores horarios y qué porciones deben consumirse.
El Personal Trainer debe transmitir que la definición de un Plan Alimenticio tiene impactos extremadamente positivos, permitiendo la ingestión de nutrientes y proteínas necesarias para una recuperación completa del cuerpo tras entrenamientos exigentes.
No existe un Plan Alimenticio básico aplicable de manera generalizada a todos los atletas, ya que “cada atleta es único” y todos tienen necesidades específicas (por ello defendemos que un plan alimenticio debe ser elaborado por un profesional de salud cualificado). Sin embargo, apostar por alimentos que aumenten el metabolismo o promuevan el crecimiento muscular en ciertas comidas en lugar de otras debe ser considerado, al igual que apostar por una hidratación constante durante el día.
Si el objetivo del atleta es perder peso, un Plan Alimenticio será una forma de introducir alimentos más saludables en la dieta y reducir el consumo de alimentos procesados, altos en grasas, calorías y azúcares añadidos, lo que a su vez disminuye la tentación de acudir a un restaurante de comida rápida en el centro comercial, pues se tiene el sentido de compromiso. Además, un plan alimenticio ayuda a ahorrar tiempo y dinero (ya que las comidas están planificadas, facilitando la organización) y mejora el bienestar (porque planificar las comidas reduce el estrés de “¿qué voy a preparar para cenar?”).
Los dos planes de la mano
"¿Es posible diseñar un Plan de Entrenamiento para un atleta sin un Plan Alimenticio?" La respuesta es obvia: sí, pero surgirán dificultades.
Como mencionamos antes, un Plan de Entrenamiento representa un compromiso que va más allá del espacio y las sesiones de entrenamiento propiamente dichas. La existencia de un Plan Alimenticio que refleje los objetivos del plan de entrenamiento facilita (y mucho) alcanzar los objetivos del atleta, aumentando a su vez su compromiso y disminuyendo el abandono y desinterés. La lógica es simple: si hay resultados, el atleta se esforzará aún más.
Por ello, el papel del Personal Trainer es fomentar la definición de un Plan Alimenticio que involucre a todas las partes: tú, tu atleta y un nutricionista. Así, juntos delinearán la mejor solución.
Consideraciones finales
La alimentación tiene especial relevancia en el entrenamiento. Por tanto, una dieta equilibrada, cuando se asocia con un Plan de Entrenamiento bien estructurado, ayudará al atleta a alcanzar sus objetivos más rápidamente.
No existen planes perfectos y todos los involucrados deben estar abiertos a ajustes y mejoras. Por ello, la reevaluación de objetivos debe hacerse regularmente.
Si eres Personal Trainer, busca la ayuda de otros profesionales del fitness o de la salud (incluyendo a los profesionales de salud que acompañan a tu atleta) para entender mejor sus necesidades, miedos e incluso personalidad: esto reforzará aún más tu profesionalismo.
¡Buenos entrenamientos!


