¡Sí, es cierto!
Olvídate de las cremas antienvejecimiento y céntrate en el ejercicio físico regular y una alimentación saludable.
¿Cómo podemos demostrar que el ejercicio físico retrasa el envejecimiento?
Con un estudio realizado por la Universidad de Birmingham y el King’s College de Londres.
Los científicos estudiaron la salud de adultos que habían hecho ejercicio durante la mayor parte de su vida. Su objetivo era averiguar si esto podía ralentizar el envejecimiento.
El estudio contó con 125 ciclistas aficionados de entre 55 y 79 años, de los cuales 84 eran hombres y 41 mujeres.
Estos realizaron una serie de pruebas en el laboratorio y se les comparó con adultos que no realizan actividad física de forma regular.
¡Los resultados fueron increíbles!
El estudio demostró que la pérdida de masa muscular y fuerza no se producía en quienes hacían ejercicio con regularidad.
Los ciclistas tampoco aumentaron la grasa corporal ni los niveles de colesterol con la edad, y los niveles de testosterona se mantuvieron altos.
Pero eso no es todo…
Lo más sorprendente para los científicos fue el hecho de que estas personas tuvieran un sistema inmunitario que parecía no haber envejecido.
El profesor Stephen Harridge, director del Centro de Ciencias Fisiológicas Humanas y Aeroespaciales del King’s College de Londres, afirmó que:
«Sus cuerpos han podido envejecer de forma óptima, libres de los problemas que suele causar la inactividad. Si se elimina la actividad, es probable que su salud se deteriore».
La profesora Janet Lord, directora del Instituto de Inflamación y Envejecimiento de la Universidad de Birmingham, dijo que:
«Hipócrates, en el año 400 a. C., dijo que el ejercicio es el mejor remedio del hombre, pero su mensaje se ha perdido con el paso del tiempo y somos una sociedad cada vez más sedentaria».
«Nuestros hallazgos desmontan la suposición de que el envejecimiento nos hace automáticamente más frágiles».
Norman Lazarus, profesor emérito del King’s College de Londres, y el Dr. Ross Pollock (ambos ciclistas que participaron en el estudio), afirman que:
«La mayoría de nosotros no tenemos ni de lejos las capacidades psicológicas de los atletas de élite».
«Encuentre una actividad que le guste en un entorno que le resulte agradable y conviértala en un hábito de ejercicio físico. Más adelante cosechará los frutos al disfrutar de una tercera edad independiente y productiva».
Esta última frase es el mensaje con el que queremos despedirnos.
Nuestro objetivo al mostrar este estudio no es convertir a todos nuestros lectores en ciclistas.
Independientemente de la actividad física que practiques, puedes disfrutar de estos beneficios. La clave para ello es ser constante, como los 84 hombres y 41 mujeres que participaron en este estudio. La actividad física a lo largo de los años fue lo que les permitió obtener los increíbles resultados observados en este estudio.
Por eso, ¡encuentre una actividad que le guste y empiece ya!